25thDic

¡EN NAVIDAD…en cada nacimiento está el rostro del amor de Dios!


“Cristo se encuentra escondido entre los más pequeños y olvidados”

Emily Ríos Mory

 

Hola soy Emily Ríos Mory, peruana de nacimiento, psicóloga y pedagoga de profesión, llevo 9 meses en Bogotá, actualmente voluntaria de América Solidaria, realizando el voluntariado en el Banco de Alimentos  de Bogotá, liderando el tercer año del proyecto “ALIMENTANDO PARA LA VIDA”, el cual tiene como objetivo mejorar el hábito alimentario y Psico-afectivo de la Madre gestante – lactante con niños y/o niñas entre los 0 y 2 años, vinculadas a fundaciones beneficiadas por el Banco de Alimentos, para fortalecer el vínculo-materno infantil.

Actualmente el proyecto atiende a más de 180 madres y niños de las fundaciones «Los Sueños se Cumplen», «El Reino del Crecimiento», «Funlavits», «Corporación Ser Mujer», “Amiguitos Royal”, “Arka Semilla de Paz”, con proyección a llegar a más fundaciones.

Decidí hacer el voluntariado como un acto de agradecimiento a Dios por la vida y al mundo por las oportunidades que nos brinda, mi profesión y formación me enseñaron que los niños y las niñas son el futuro de nuestro país, si deseamos cambiar nuestra realidad es tiempo de que transformemos nuestros corazones y donemos nuestro tiempo (este sin duda es un regalo valiosísimo pues el tiempo que regalas no volverá). Cada minuto invertido en alguien es un tesoro que no regresará a tus manos.

Celebrando Navidad quiero compartirles una reflexión:

Poco a poco las luces de navidad comienzan a llenar las calles, las decoraciones navideñas se pueden ver en puertas y ventanas y, por supuesto, las ofertas navideñas ya salieron hace varios días. En efecto, es diciembre. Llegó otra vez esa época del año en que nos afanamos en organizar la comida, las novenas, celebraciones de navidad con los amigos o en el trabajo y en conseguir el mejor regalo para amigos y familiares.  Personalmente diría que muchos de nosotros hemos perdido la brújula. Ya no sabemos de qué se trata todo esto de la Navidad. Lo grave es que, aun sabiendo (pero tal vez no entendiendo su significado), decidimos simplemente ignorarlo porque nos resulta más fácil conseguir un regalo bonito que nos haga quedar bien, que invertir nuestra vida sirviendo a los demás todos los días.

La Navidad, se trata de Dios haciendo algo realmente grande viniendo a la tierra como el salvador pero bajo una apariencia muy humilde, un niño nacido en un establo, ni siquiera en una casa. Recordemos a todos los niños nacidos en Bogotá, Colombia, América Latina y todo el mundo. Y demos sentido a nuestras vidas, transformando los acontecimientos negativos por experiencias positivas. La transformación es posible, cuando haces algo por el bien común, cuando eres útil a los demás, cuando puedes reconocerte en el otro. Una creencia muy arraigada es que no sirve de nada que “Yo” actué de otra manera si el resto continúa igual, esto no es cierto la transformación de una sola persona genera un efecto dominó en todo lo que le rodea. Para afectar una ciudad entera es suficiente con el 1% de su población. ¿Y por qué no ser uno de ellos? La transformación implica un compromiso para que puedas sumarte al bien común. En esta Navidad reflexionemos y realicemos nuestro compromiso personal. Recordemos que esto comienza en Bogotá pero el compromiso y el bien común no tienen fronteras.

Emily

Foto: Con las Madres Gestantes de la Fundación “Los Sueños se Cumplen”

#JuntosContraElHambre